
Vista clásica. Apertura exótica.
Entre los profesionales de fotografía y video que se dedican a los retratos, las bodas, la maternidad, la alta costura y las sesiones íntimas, el NIKKOR Z de 85 mm y f/1.2 S seguramente se convertirá en una herramienta indispensable. Realismo impresionante con profundidad de ensueño. Fondos que se difuminan en un ameno efecto bokeh. Compresión que genera un resultado altamente favorecedor. Enfoque automático en el que puede confiar para retratar momentos únicos en la vida.

Distancia focal preciada.
Gracias a su favorecedor efecto de imagen esbelta, la distancia de trabajo íntima pero cómoda que permite y la compresión de telefoto ligera, el lente fijo de 85 mm es ideal para capturar de manera auténtica la expresión humana.

Efecto bokeh increíble.
La apertura rápida de un lente f/1.2 está formada por 11 láminas redondeadas, más de las que contiene la mayoría de los lentes, para lograr un difuminado más homogéneo, redondeado y natural. Con una apertura de f/2, las fuentes de luz puntuales se transforman en orbes de ensueño y las áreas fuera de foco se disuelven en una neblina que parece sacada de una pintura.
Impresionantes transiciones de enfoque.
Active el enfoque lineal para lograr un enfoque manual controlado y preciso, o permita que la cámara haga el trabajo con un AF de detección de ojos casi silencioso. La respiración de enfoque está altamente suprimida, por lo que no notará un cambio aparente en el campo de visión cuando mueva el enfoque de un sujeto a otro.








